Cuando uno decide adquirir algún producto tecnológico, el proceso habitual consiste en leer información sobre el tema en particular (no se puede ser experto en todo), aprender los factores que se deben valorar para determinar la calidad del producto, comparar las distintas opciones existentes en el mercado y, una vez establecidas las preferencias, buscar el mejor precio.

Ese es, al menos, el ‘modus operandi’ que he seguido para mi reciente compra de un monitor TFT y, por ello, quería exponer lo aprendido, pues puede ser de utilidad.

Lo primero que encontramos al buscar este tipo de pantallas, es que en algunos sitios se les llama TFT y en otros, LCD. ¿Hay alguna diferencia? Bueno, lo cierto es que con ambas expresiones se suele hacer referencia a lo mismo, si bien el término LCD es más genérico, pues comprende a todas las pantallas de cristal líquido, usen tecnologia TFT o no (por ejemplo, TFD y SNT). Los monitores de ordenador son TFT y LCD al mismo tiempo.

Tras esa aclaración inicial, ¿qué criterio debemos seguir para comparar monitores TFT Pues bien, hay una serie de variables que podemos consultar en la ficha ténica de la pantalla objeto de nuestro interés. Son las siguientes:

Luminosidad / Brillo de imagen:
Un valor superior a 200 cd/m2 se considera aceptable. Cuanto mayor sea este valor, la calidad del brillo será mejor.

Coeficiente de contraste:
Este valor indica la diferencia existente entre tonos claros y oscuros. Por tanto, cuanto mayor sea esta proporción, la calidad del contraste será mejor. Lo ideal es que sea superior a 300:1. Por ejemplo 450:1 o 500:1 está muy bien y 1000:1 ya es genial, aunque claro, el precio sube considerablemente.

Angulo de Visión Horizontal/Vertical:
Estos dos valores sirven para determinar lo bien que se verá la imagen si nos movemos hacia los lados o hacia arriba. Esto ha mejorado mucho en los últimos tiempos (quedan atrás aquellas pantallas de portátil en las que no se veía nada al moverse un poquito). Por lo general, se consideran aceptables valores superiores a 140º. A partir de ahí, cuanto mayor sea el ángulo, mejor será la visión ‘esquinada’, por decirlo así.

Tiempo de respuesta:
Se trata de uno de los parámetros más importantes, ya que tiene que ver con la estela que dejan los movimientos rápidos en pantalla. Esta es una de las principales acusaciones que se hacen en contra de las pantallas TFT y parece que es imposible eliminar este efecto completamente. No obstante, los tiempos de respuesta presentes en los últimos monitores TFT lo hacen prácticamente imperceptible para el ojo del usuario común. He leido muchas opiniones, hay quienes se conforman con un valor de 25ms, aunque se dice que lo óptimo es de 16ms para abajo. Cuanto menor, mejor.

Estos son, probablemente, los factores más críticos a tener en cuenta antes de hacer nuestra compra. Por supuesto hay otros aspectos, como las conexiones disponibles, tamaño de pixel, peso, dimensiones, etc… pero parece que son menos relevantes. Aunque claro, todo dependerá de nuestras necesidades y nivel de exigencia.

Por otra parte, hay que considerar también las diferencias con respecto a los monitores CRT.

Es evidente que estos últimos tienen características que los hacen mejores por definición en ciertos aspectos (sobretodo en relación a la calidad de la imagen y los colores). Por ejemplo, las lámparas existentes en las pantallas TFT iluminan la imagen de tal modo que los tonos negros sean más bien grises oscuros. Lo mismo sucede con la representación del resto de gamas de colores, aunque es en los oscuros donde más se nota el efecto ‘aclaración’.

Pero no hay duda de que los TFT presentan ventajas muy obvias que, a la larga, puede que pongan en peligro la propia existencia de los CRT.

Para empezar, consumen bastante menos y emiten menos radiaciones. Se dice que dañan menos a la vista, pero eso no lo tengo tan claro. También hay que decir que el tamaño en pulgadas de los TFT es más real que en los CRT, es decir, 17′ en un TFT significa un área de visión de 17′ reales, mientras que el área de visión en un CRT de 17′ es algo inferior, entre 15′ y 16′ normalmente. Por supuesto, el espacio reducido que ocupan, la estética y el diseño también cuentan a su favor.

La realidad es que, como en casi todo, nuestra elección debe ir motivada principalmente por el uso que le vayamos a dar, teniendo en cuenta también nuestro nivel de exigencia. En mi caso, he optado por un LG L1720B, sacrificando algunas cosas, pero con una calidad general más que aceptable. Y a muy buen precio ,)

Todos los que programamos en Delphi estamos más que acostumbrados a usar componentes Grid o DBGrid. Son muy útiles para presentar información de una base de datos en formato tabular.

Lo que pasa es que si queremos dotar al grid de algo más de atractivo visual o de alguna funcionalidad extra, los componentes que incluye Delphi no aportan mucho. Siempre se puede tocar el Canvas para añadir mejoras visuales, pero tampoco se pueden hacer maravillas.

Para lograr algo más impactante, seguramente deberemos recurrir a componentes Grid externos que presenten mejoras significativas. El problema es elegir el adecuado de entre los cientos que se pueden encontrar, sin olvidarnos de que muchos de ellos (habitualmente los mejores) son de pago, no muy caros, pero de pago.

En una de estas búsquedas de componentes grid, encontré algunos que no estaban mal y me gustaría mencionar de forma especial el DbAltGrid de Quasidata.

Lo mejor de este componente es, sin duda, que se puede trabajar con múltiples líneas por celda en cada registro, en vez del clásico línea por registro. Es decir, una celda puede contener la información de varios campos distribuida en líneas (bandas) diferentes. Enlazo una imagen, para ver gráficamente de qué estoy hablando.

Por lo demás, se pueden establecer jerarquías entre los campos (tipo árbol), editar los colores de las celdas y las fuentes de manera sencilla, añadir cualquier gráfico a través de las propiedades, incluso en las cabeceras, mostrar pies de columna, poner hints (banderitas amarillas informativas) a cada celda, ordenar por columna con un simple click, alternar los colores de los registros de modo automático y muchas más cosas…

La documentación incluida en el paquete junto con el foro existente en la web son bastante útiles y permiten aprender a utilizar el grid rápidamente. ¿El precio? Bueno, es verdad que el componente sin restricciones cuesta unos 120 euros, PERO se puede descargar gratuitamente y la versión de evaluación tiene todas las funcionalidades. La única diferencia con la versión completa es la ausencia de las líneas separadoras de celda en los títulos. Sólo esa tontería que, la verdad, depende del diseño que le demos, ni se nota.